Fiesta de San Miguel Arcángel reúne a mil peregrinos en Tancanhuitz

Durante cuatro días, la cabecera de Tancanhuitz se llenó de música de huapango, copal y procesiones. La fiesta patronal de San Miguel Arcángel, que se celebra desde 1738, reunió a cerca de mil peregrinos provenientes de Xilitla, Huehuetlán, Coxcatlán y Aquismón.

El momento más esperado fue la danza de los voladores, ejecutada por la cuadrilla de Tamaletóm. Los cinco danzantes giraron alrededor del palo de treinta metros mientras el caporal, desde la cima, tocaba el caracol y la flauta teenek.

Cuadrillas de mitote

En la explanada de la iglesia, seis cuadrillas de mitoteros ejecutaron sus sones vestidos con sombreros de palma adornados con flores de cempasúchil y listones de colores. La cuadrilla de Tocoymé, integrada por once bailadores, es la más antigua del municipio: sus fundadores la empezaron hace más de ochenta años.

«Hay niños de siete años que bailan con nosotros y señores de setenta. La cuadrilla es familia», explica Román Hernández, caporal de Tocoymé. Su padre y su abuelo también fueron caporales.

La mayordomía de la fiesta quedó, este año, a cargo de la familia Santiago Flores, que durante doce meses se ocupó de juntar los recursos para la comida, el castillo de pirotecnia y las ceras de la iglesia. «Es un compromiso grande, pero también es orgullo», dijo Don Heriberto Santiago al cierre de la celebración.